Qué es el síndrome de fatiga crónica

El síndrome de fatiga crónica (SFC), oficialmente denominado encefalomielitis miálgica (EM), es una enfermedad crónica y compleja que afecta a múltiples sistemas del organismo. Se caracteriza por:

  • Fatiga profunda e incapacitante que no mejora con el descanso y empeora con la actividad.
  • Malestar post-esfuerzo (PEM): empeoramiento de los síntomas tras cualquier actividad física o cognitiva, que puede durar días o semanas.
  • Alteraciones del sueño: sueño no reparador, insomnio, hipersomnia.
  • Disfunción cognitiva: problemas graves de memoria, concentración y procesamiento de información.
  • Intolerancia ortostática: empeoramiento de síntomas al estar de pie.

La OMS la clasifica como enfermedad neurológica (código G93.3 en la CIE-10). Afecta aproximadamente al 0,2-0,4% de la población española.

El problema del diagnóstico

El SFC es una enfermedad difícil de diagnosticar porque no tiene marcadores biológicos específicos y sus síntomas son muy variados. El diagnóstico es clínico, basado en los criterios del Institute of Medicine (IOM) de 2015, que son los más aceptados actualmente.

Para que el diagnóstico sea sólido de cara a una solicitud de incapacidad, necesitas:

  • Diagnóstico formal por médico especializado (neurología, medicina interna, unidades especializadas en SFC).
  • Exclusión de otras causas que puedan explicar los síntomas.
  • Documentación de la cronicidad (al menos 6 meses de evolución).
  • Descripción detallada del malestar post-esfuerzo (el síntoma más característico y el que más pesa jurídicamente).

Cómo trata el INSS el síndrome de fatiga crónica

El INSS aplica a la fatiga crónica los mismos argumentos que a la fibromialgia: ausencia de pruebas objetivas, posibilidades terapéuticas no agotadas, posibilidad de trabajos sedentarios.

Hay un argumento adicional específico del SFC: el INSS a veces cuestiona el propio diagnóstico, especialmente cuando viene de médicos de cabecera en lugar de especialistas. Por eso es especialmente importante tener un diagnóstico formal de una unidad especializada o de neurología o medicina interna.

Sentencias favorables

Juzgado Social nº 4 de Santander (2022)

Declara la incapacidad permanente absoluta en un caso que incluía SFC grado III junto a fibromialgia y sensibilidad química múltiple. El tribunal valora la combinación de patologías y el impacto conjunto en la capacidad laboral.

TSJ Cataluña

Ha reconocido en varias sentencias la incapacidad permanente en pacientes con SFC, valorando especialmente el malestar post-esfuerzo como síntoma que imposibilita cualquier actividad laboral regular, dado que cualquier esfuerzo genera un empeoramiento que puede durar días.

Juzgados de lo Social de Madrid

Han reconocido incapacidades en casos de SFC grave, especialmente cuando se documenta bien el ciclo de actividad-colapso que caracteriza al malestar post-esfuerzo y que hace imposible mantener una jornada laboral regular.

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Fatiga crónica + fibromialgia: una combinación muy frecuente

El SFC y la fibromialgia coexisten en un porcentaje muy alto de pacientes. Algunos estudios estiman que entre el 20% y el 70% de los pacientes con SFC también tienen fibromialgia, y viceversa.

Desde el punto de vista de la incapacidad permanente, esta combinación es muy relevante porque:

  • Las limitaciones físicas de la fibromialgia se suman a la fatiga incapacitante del SFC.
  • El malestar post-esfuerzo del SFC hace imposible cualquier adaptación laboral gradual.
  • La disfunción cognitiva se presenta en ambas patologías y se potencia.
  • Los tribunales valoran el cuadro conjunto y son más proclives a reconocer la incapacidad absoluta.

Cómo documentar el SFC para la incapacidad

La documentación del SFC requiere especial atención a estos aspectos:

El malestar post-esfuerzo

Es el síntoma más característico del SFC y el que más peso tiene jurídicamente. Tienes que documentar:

  • Qué tipo de actividad lo desencadena (física, cognitiva, emocional).
  • Cuánto tarda en aparecer (puede ser inmediato o con 12-48 horas de retraso).
  • Cuánto dura el empeoramiento (días, semanas).
  • Qué síntomas aparecen durante el empeoramiento.

Esto es lo que hace imposible cualquier trabajo regular: no es que no puedas trabajar un día, es que si trabajas un día, los siguientes días estarás incapacitada para cualquier actividad.

El diario de síntomas

Llevar un diario de síntomas durante meses y aportarlo como documentación puede ser muy valioso. Permite objetivar la variabilidad de los síntomas, la frecuencia e intensidad de los brotes y el patrón de actividad-colapso.

El caso especial del COVID persistente

El COVID persistente (long COVID) puede evolucionar hacia un cuadro clínicamente similar al SFC, con fatiga profunda, malestar post-esfuerzo, niebla mental e intolerancia ortostática.

Los tribunales españoles están empezando a reconocer incapacidades en casos de COVID persistente grave, aplicando criterios similares a los del SFC. Es un área jurídica en desarrollo, pero la tendencia es favorable cuando el cuadro es severo y está bien documentado.

Si tu SFC o cuadro similar comenzó tras un COVID, documenta bien la cronología: fecha del COVID, evolución de síntomas desde entonces, diagnóstico actual. Esa línea temporal puede ser muy útil para acreditar la cronología y la relación causal.